Posts Tagged ‘Camino de Santiago’

Camino de Santiago y al Finisterre de Ushuaia

octubre 19, 2009

En la ciudad de Borges me alojé en un hostel llamado Rayuela, un cocktail de bienvenida perfecto. En mi imaginario Buenos Aires siempre estuvo ligada al escritor de El Aleph, y lo gracioso es que la calle Borges, en pleno barrio de Palermo y donde esta el solar que albergó la casa de la infancia del escritor, desemboca en la bonita plaza Cortazar, una simetría de espejos muy borgiana. 

jorge-luis-borges

Jorge Luis Borges (1899-1986)

La ciudad me recibió con lluvia y viento a pesar de que ya era primavera pero eso no impidió que la pasease y recorriera de manera intensa: San Telmo, La Boca, Recoleta, Palermo, el centro… Es una de las ciudades que más deseaba conocer en este viaje, quizás tuviera una expectativa muy alta sobre ella, pero aun así me ha gustado mucho, dicen que se parece bastante a Madrid pero yo la veo un claro ramalazo a Paris, sobre todo en su arquitectura y tamaño, Madrid afortunadamente sigue teniendo algo del poblachon manchego de Galdos que se resiste a perder y que la hace universal, así que podríamos hablar de Buenos Aires como la Paris de América Latina, de hecho es su capital cultural indiscutible, a la limón con Ciudad de México, una Paris meridional aliñada con un aroma intenso al sur de Italia y a la España inmigrante de boina, exilio y maleta de cartón.

DSCN7568

Obelisco de la Avenida 9 de Julio

Mi idea en esta primera visita porteña era estar un puñado de días para ver el lado más turístico de la ciudad, el sota caballo y rey, eso y lavar ropa, descansar, escribir en el blog y planear el ultimo coletazo del viaje. Por cierto que descubrí una lavandería genial y muy rápida escondida en una callejuela de San Telmo, esta regentada por una simpática señora rusa con la que tienes que negociar la hora de entrega de la ropa, y que en apenas unas horas me dejaba la ropa inmaculada y con un olor intenso a canela, flipante, a estas alturas de viaje estas pequeñas cosas te emocionan. Y en este barrio de lavanderías de canela, en San Telmo, ha sido donde más tiempo he pasado, esta cerca de mi hostel y es el barrio que más me gusta de la ciudad, el que guarda el sabor que albergaban mis expectativas, las traicioneras expectativas que tanto te zarandean en el viaje. San Telmo es turístico pero mola, tiene unas calles llenas de contenido y de cafés de los de libro y ventanal, hay también buenos restaurantes donde he disfrutado de la carne argentina, el primer día me metí una pantagruélica parrillada acompañada con una Quilmes helada de tres cuartos con la que alucine y que me obligó a una siesta de Rayuela, el barrio también tiene muchas tiendas de antigüedades donde toda la gente pasea pero poca gente compra, el domingo ponen un rastro en la Plaza Dorrego, el corazón de San Telmo, es el rastro dominguero con más nivel que he visto nunca, y en la noche donde hubo tenderetes puedes ver tango callejero bajo los árboles de la plaza.

DSCN7561

Caminito, barrio de La Boca

DSCN7571

Barrio de Palermo, desde la calle Jorge Luis Borges

DSCN7583

Escultura de uno de los mausoleos del Cementerio de la Recoleta

En Buenos Aires tome un barquito que atravesando el Río de la Plata me llevo a la Republica Oriental del Uruguay, primero a Colonia, y desde allí en bus hasta Montevideo. Y si Buenos Aires vive de espaldas al mar Montevideo se mete de lleno en él. Apenas estuve dos días en la ciudad, y me cayo simpática, me gusto, sobre todo la Ciudad Vieja, una pequeña península con mucho sabor marinero, allí descubrí un bar precioso, de los que no se olvidan y ya no quedan, Café Bar Lorenzo, regentado por Jesús, un emigrante gallego de Santiago de Compostela, que no recuerda el nombre de la playa que aparece en una enorme fotografía que preside el local pero que tampoco le importa mucho, sentado en una de sus viejas mesas y pegado a uno de sus ventanales disfrute de un bocata de salchichón y de un café con leche como dios manda, mientras tanto fuera un temporal de lluvia barría la península de Montevideo. Y en Montevideo me quedo una espinita, no pude visitar por problemas de horario el Palacio Pittamiglio, una extraña y evocadora construcción al borde del mar construida por un enigmático arquitecto, Humberto Ponciano Pittamiglio Bonifacino, en donde aplicó sus conocimientos de alquimia y esoterismo, por lo visto el alambicado edificio en su interior alberga un premeditado laberinto lleno de salones, escaleras, esculturas e infinitos recovecos y puertas que no conducen a nada. Solo pude disfrutar de su exterior, una fachada constreñida por dos edificios modernos que tiene una imagen de la Victoria de Samotracia sostenida por una proa de barco que mira hacia el mar.

DSCN7599

Monumento a Artigas, Plaza de Independencia, Montevideo

DSCN7602

DSCN7606

Fachada del Palacio Pittamiglio

Y desde Montevideo empecé una especie de loco Inter Rail que atravesando Argentina me llevo hasta Chile, estos días lleve un ritmo muy rápido porque mi objetivo primordial era ahorrar el máximo de tiempo para la Patagonia y los últimos días en Buenos Aires, así que apreté el acelerador echándolo todo. De Uruguay me fui a Córdoba pasando la noche en el bus, y en Córdoba ni pase la noche, deje la mochila en la consigna de la terminal y me lance a ver la ciudad, una ciudad que no tiene mucho, así que en pocas horas se me agoto, y ¿entonces que hacer? estaba cansado y aburrido de la ciudad, y me quedaban bastantes horas hasta coger el autobús nocturno que me llevaría hasta Mendoza, pues al poco de darle vueltas al tema hallé la solución: irme al cine. Era barato, dos euros y pico por peli, tiene asientos cómodos y es entretenido, y hay palomitas!!… Así que perfecto, me trinque en plan sesión continua “El secreto de sus ojos”, muy muy buena, y la ultima de Almodovar “Los abrazos rotos”, que estuvo bien pero me repitió un poco. Salve la tarde. Y Mendoza tiene más que Córdoba pero tampoco tiene mucho, aunque si es verdad que es una ciudad muy agradable. Lo más destacable es que me aloje en un hostel donde daban vino gratis a los huéspedes, y además mazo de peleón, así que imaginaros, había un montón de mochileros borrachos superpasados, además el dueño era todo un personaje, fue divertido. Y de Mendoza, tome un bus que atravesando unos espectaculares Andes nevados me dejo en Valparaíso, la ciudad que más me ha gustado de esta última parte del viaje, y que junto a Quito, Antigua y Cuzco conformarían para mi el top de ciudades en el viaje americano, solo que Valparaíso no es colonial, su belleza es distinta.

DSCN7627

Valparaíso es una ciudad de trolebuses verdes en la que podría vivir y no me cansaría de pasearla. La ciudad se extiende sobre una serie de cerros que en forman de anfiteatro se asoman al Oceáno Pacífico rodeando la bahía y el puerto, esta ciudad tuvo un pasado glorioso debido a que fue parada obligada en la ruta interoceánica del Estrecho de Magallanes o del Cabo de Hornos, fue el principal puerto del hemisferio sur, pero cuando se abrió el Canal de Panamá entro en declive. Valparaiso tiene una arquitectura preciosa, durante el siglo XIX arribaron a la ciudad muchos emigrantes de Alemania, Inglaterra, Francia y Estados Unidos trayendo los estilos arquitectónicos en boga en sus respectivos países, haciendo de la ciudad un caleidoscopio de edificios variopintos al mezclarse con lo colonial y con su orografía de cerros. Valparaíso es una ciudad que se resbala desde sus cerros al mar, y cada cerro es diferente y cada uno de ellos tiene una trama enrevesada de arquitecturas y colores, casitas preciosas de antiguos comerciantes que vigilan la bahía, y cada uno de los cerros tiene antiguos y bonitos ascensores hechos de madera y dorados, algunos decimonónicos, que como funiculares conectan la parte baja de la ciudad con los cerros. En Valparaíso estuve un par de días pateando y pateando la ciudad, y no me canse, me hubiera gustado estar más tiempo y me encantaría volver.

DSCN7624

DSCN7614

DSCN7628

DSCN7630

Y tras Valparaíso llegue a Santiago, Ultreia!!!, el Santiago de este Mi Gran Viaje. Y lo primero que hice no fue ir a abrazar al santo sino ir a buscar una lavandería, que falta me hacia. Y después me fui directito a ver otro lugar mítico en mi imaginario personal, el Palacio de la Moneda, la sede de la Presidencia de Chile, donde el presidente Salvador Allende murió el 11 de septiembre de 1973 acorralado por los militares comandados por el general Pinochet que estaban dando un golpe de estado para acabar con la democracia y el gobierno socialista elegido democráticamente. Poco antes de morir Allende lanzo su último mensaje a la nación chilena a través de una emisora de radio que aun no controlaban los golpistas… “Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen… ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.” (Para leer el mensaje entero: http://es.wikisource.org/wiki/%C3%9Altima_alocuci%C3%B3n_de_Salvador_Allende ). Aquel golpe de estado marco para siempre la historia de América Latina, es una lección histórica que no se puede olvidar, y Allende se convirtió en un símbolo para todo el mundo, muchos que hoy en día critican las dinámicas históricas de Cuba, Venezuela y Bolivia y sus respectivos procesos de transformación social deberían repasarse la historia de Allende y de aquel Chile que sucumbió al ejercito golpista apoyado y dirigido por el gobierno de Estados Unidos, comprenderían muchas cosas, por cierto una historia chilena que es casi un calco de la historia española: revolución democrática abortada por generales fascistas y larga dictadura de mano dura donde se eliminó física y literalmente a toda la oposición de izquierdas, se sabe que Pinochet se inspiro en la represión franquista para llevar a cabo la suya.

249563-1301039

El Presidente Salvador Allende (1908-1973)

DSCN7632

Palacio de la Moneda, Santiago de Chile

Y mientras hacia la foto al Palacio de la Moneda, la que esta justo encima, tuve uno de los encuentros mas especiales y mágicos del viaje, una chica se para en la calle y me dice -¿Eres Jesús?- y yo que me quedo a cuadros, porque no la conocía de nada, y resulta que me conocía del blog y encima era la hermana de una amiga de Madrid, de Carmen, muy fuerte, así que después de presentarnos y de flipar un rato, Belén, que así se llama, y yo nos fuimos a dar una vuelta por Santiago y como estaba aburridilla me hizo de guía para conocer la ciudad durante todo el día, estuvo guay, tuvimos muy buen rollo y muy buenas “conversaciones treintañeras”. Belén esta en Chile con la idea de encontrar trabajo y quedarse a vivir aquí, de momento, es antropóloga y ya estuvo durante un año en Chile con una beca estudiando y participando en un proyecto relacionado con el pueblo Mapuche, así que a ver si tiene suerte y consigue su objetivo, ¡suerte Belén!, ya me contaras. Pero es que además hubo otro encuentro curioso, y es que al día siguiente pensaba quedar con Cata y Rocío, a las cuales conocí en el tour de Uyuni, pero el caso es que después de pasar la mañana turisteando, donde ví la preciosa casa de Neruda, La Chascona, me comí una paila (consomé con mariscada) que estaba riquísima pero que me sentó fatal y tuve que volverme al hostel donde dormí tres horas del tirón!!, cuando me levante aun seguía debilucho y me fui a un ciber para decirles a Cata y Rocío que no podía quedar, pero resulta que me siento en un ordenador del ciber y Rocío estaba sentada al lado, muy fuerte, estaban preocupadas porque no llamaba y me habían estado buscando por los hostel del barrio donde les dije que estaba alojado, que majas!, de hecho Rocio me estaba escribiendo un mail… Al final cambiamos el plan de irnos de cervezas por el de tomarnos unos zumitos en la plaza enfrente del hostel, estuvo muy bien, un beso Cata y Rocío!!…

DSCN7646

Con Cata y Rocío (las del banco) en la bonita Plaza de la Libertad de Prensa

Y de Santiago puse rumbo al Finisterre de este viaje, a Ushuaia. Pero antes tenia que ir a ver el glaciar Perito Moreno, en Calafate, así que tome un autobús que tardo primero ocho horas de Santiago a Mendoza, otra vez en Argentina, y de Mendoza cogi otro bus que tras 43 HORAS!!! de autobús (record del viaje) me dejo en Río Gallegos, ya en la Patagonia, y desde allí otro autobús que tardo cinco horas en llegar a Calafate. Me tire tres días viviendo y durmiendo en autobuses hasta llegar a Calafate, tres días de películas americanas malas, sándwiches de queso y salami, tés con secos alfajores de dulce de leche, y tres días de atravesar la gran nada que supone la inmensa Pampa argentina patagónica. Hubiera sido más fácil llegar por aire, e incluso más barato, pero había que llegar por tierra y agotar la geografía. Y a parte de todo esto, dos recuerdos de este viaje pat-agónico: 1) Mi compañero de asiento era un viejete muy simpático que parecía uno de esos cuchilleros de los cuentos de Borges, no dejaba de manosear su móvil con unas manos de uñas kilométricas, y el móvil no dejaba de sonar, el tono decía con voz de tanguero: – Me han pedido que repita la historia de la paradoja que es la vida…- siempre se cortaba ahí, era el tiempo que tardaba el viejo en coger el móvil, así que nunca supe como terminaba la frase, tampoco se lo pregunte. 2) Había una mujer dos asientos más atrás, nunca me gire para ver su cara, que no paraba de repetir – A mi los autobuses me dan nauseas porque huelen a plástico-… Menudo viajecito, el último esfuerzo.

DSCN7648

Atravesando la nada

DSCN7649

Calafate esta entre montañas y al borde de un lago precioso, y es el lugar desde donde se visita el impresionante Glaciar Perito Moreno, otro hito esperado del viaje, y como en Iguazú, uno de esos lugares donde la naturaleza y el agua vuelven a ser los protagonistas, y donde vuelven a hacerte sentir pequeñito mostrando su grandiosidad. El Glaciar Perito Moreno es un brazo del Campo Hielo Patagónico Sur de cinco kilómetros de longitud y sesenta metros de altura que se precipita y desciende hacia el Lago Argentino a una velocidad de dos metros por día, lo que provoca continuos derrumbes de hielo sobre el lago que producen pequeños icebergs. Y yo tuve suerte porque el día que lo visite el cielo estaba parcialmente cubierto lo que da al hielo un precioso color azul, y seguí teniendo suerte porque puede ver varios espectaculares derrumbes de hielo del glaciar. Una de las maravillas del viaje, y del planeta, es de obligada visita.

DSCN7672

Vista del Glaciar Perito Moreno

DSCN7695

DSCN7702

DSCN7722

DSCN7727

DSCN7698

DSCN7709

Y quedaba el último empujón, llegar a Ushuaia, y se resistió porque fueron días de intensas nevadas. Pero tras horas de autobuses y combinaciones algo forzadas que me llevo a Puerto Natales y Punta Arenas, otra vez en Chile, y atravesar el Estrecho de Magallanes para llegar a la isla de Tierra del Fuego conseguí llegar al final, a Ushuaia, la ciudad más al sur del mundo, el último objetivo de este viaje, el último punto en el mapa que alcanzar, y no defraudo, fue un perfecto final de viaje.

DSCN7755

Ushuaia

La ciudad de Ushuaia esta en la costa del Canal de Beagle y rodeada de preciosas montañas de nieves perpetuas. En Ushuaia conocí a mucha y buena gente, conocí a Mireia y Marc, y a Pau y Mónica, dos parejas catalanas y viajeros de larga duración con blog, como yo, son de mi estirpe mochilera, pase muy buenos momentos con ellos y una vez más, como me paso con Joao, me hicieron sentir menos bicho raro pero también menos especial (sus blogs son:  http://www.viatge365.blogspot.com/ y http://www.elpauilamonimarxen.blogspot.com/ . Y también conocí a Pablo y Darío, de Buenos Aires, con los que tuve muy buen rollo y buenas conversaciones de política y fútbol. Y Estuve tres noches en el fin del mundo. El primer día fue de tranqui y de reconocimiento, lo necesitaba después de tanta paliza y el segundo lo dedique a un tour en catamarán que recorría el Canal de Beagle y visitaba el “Falso Faro del Fin del Mundo” (Faro Les Eclaireurs), una colonia de lobos marinos y una pingüinera de pingüinos magallánicos. Estuvo guay el tour, fue el literal punto y final de trece meses de viaje, al menos geográficamente. El paisaje era espectacular y más tras la nevada de la noche anterior, hacia frio pero también solecito.

RSCN7752

Foto testimonial de fin de viaje, al fondo el Puerto de Ushuaia y las aguas del Canal Beagle

En el tour también iban Pablo, Darío, Marc y Mireia, y Pau y Mónica. Con Pablo y Darío hice la ida casi todo el  tiempo en cubierta, no olvidare nunca el buen rollo de estar tomando mate con ellos hablando de fútbol, sobre todo de Maradona, y disfrutando del paisaje de la Tierra del Fuego, y tampoco olvidare lo que le ocurrió a mi cámara de fotos, estando en cubierta y despues de echarles una foto a Darío y Pablo la cámara se me resbalo y cayo al suelo reventándose el objetivo, la pobre ha sufrido la infección masiva de virus de todos los países y pelajes, después sufrió la perdida y amputación del cable, más tarde se jodió el flash en el interior de la mina de Potosí, y por ultimo fue a morir en el camino al “Falso Faro del Fin del Mundo”. En el Finisterre del Camino de Santiago los peregrinos queman sus ropas en el Cabo justo en el momento en que el Sol se esconde en el Atlántico, en el Finisterre de este camino de manera fortuita he ofrecido el sacrificio de mi querida cámara que tan bien se ha portado durante todo el viaje, es como un sacrificio inconsciente de toda la memoria del viaje, para renacer hay que limpiarse y renovarse primero, quien no se consuela… Descanse en paz.

DSCN7756

La última foto de mi camara, justo después de echarla sucumbió. En la foto, a la izquierda Darío y a la derecha Pablo, vaya par de montoneros terroristas!!!

ushuaia_bahia_faro

“El Falso Faro del Fin del Mundo” o Faro Les Eclaireurs, en la Bahia de Ushuaia. Punto y final del itinerario del viaje. Evidentemente la foto no es mia, ni de mi camara.

Y desde Ushuaia cogí un avión junto a Marc y Mireia, que en tres horas!! y más barato!! (con lo que costo llegar!!) nos dejo en Buenos Aires, donde me encuentro ahora. Me quedan unos poquitos días antes de coger el vuelo a Madrid y de que el viaje se acabe, ya os contare… De momento os dejo porque tengo que ir a recoger la colada a la lavandería de canela. Ultreia!!.

NOTA: Intentare completar con más imagenes de mis compañeros de viaje esta entrada, sobre todo la última parte y la foto de Belén, Belén mandamela!!, o le digo a Carmen que me mande la que ella quiera. Y Cata y Rocio si teneis una foto buena de vosotras en Santiago mandarmela, las mias no son buenas.

Anuncios

El caminante del mundo en la mitad del mundo

agosto 12, 2009

Para despedirnos de Nuria, “la peregrina que camina entre lobos”, hicimos una cenita suculenta en su preciosa casa y junto a sus compañeros de piso, Ella y Juan Guillermo. Una casa muy inquietante por cierto, donde las fuerzas del mal y del bien luchan rozándose y silenciosamente… En la cena hubo pasta de Roberta, como no, y riquísima, como no, crema de verduras de Nuria, también rica eh!, y yo deleité con un sofisticado cóctel de kalimocho bien fresquito que hizo las delicias de la concurrencia no ibérica, el brebaje malasañero hizo aflorar las hormonas de las féminas de la cena tras ponerlas piripis, cuando esto ocurre es mejor observar en distancia, como hicimos Juan Guillermo y yo.

DSCN7011

De izquierda a derecha: una amiga de la casa, Juan Guillermo, Roberta, Ella y Nuria.

DSCN7023

Después de la cena y la euforia kalimochera.

DSCN7021

En plena euforia kalimochera y de exhaltación de la feminidad. Casi rompen la hamaca.

Adiós Candelaria, adiós Bogotá. ¡Buen camino Nuria!…

La cena fue una perfecta despedida de Bogotá, una ciudad que nos ha gustado mucho y que sirvió de reposo tras tanto vaivén desde Centroamérica, aunque sabemos que solo hemos conocido el lado amable de la ciudad, sabemos que hay otra ciudad llena de infravivienda y pobreza que se encarama a los cerros circundantes, como en todas las capitales americanas que llevamos visitadas, son barrios que no nos atrevemos a visitar sin cicerone para no salir trasquilados, pero que son la verdadera realidad cuantitativa americana, la que mira desde los cerros la ciudad bonita y baja a visitarla ante la mirada temerosa de los blanquitos de espíritu, el miedo al pobre esta en el aire, y tod@s lo respiramos con una bocanada de nausea que nos jode el alma lentamente.

DSCN6973

De Bogotá salimos despacito, combatiendo la pereza de la comodidad, el objetivo era encontrar un lugar pequeño entre montañas donde seguir con la cura de tranquilidad y descanso. Tras consultarlo con Ella y Juan Guillermo decidimos que iríamos a Armenia, en el corazón del eje cafetero colombiano… Así que después de ocho horitas de buseta arribamos a Armenia, buscamos hotel, era ya de noche, y de camino atravesamos los gases lacrimógenos que lanzaba la policía contra las aficiones de un partido de futbol que había acabado muy mal, así que todavía con el picor en la garganta llegamos a un hotel, no recuerdo el nombre, le preguntamos por una habitación y nos dio un precio que superaba nuestro presupuesto, le dijimos nuestro máximo, y la recepcionista nos dijo -por ese dinero les mando aquí- señalando el cartel publicitario de un hotel que tenía a su espalda, “HOTEL EL EDÉN TROPICAL”, el cartel tenia fotos de unas idílicas habitaciones que nos hizo salivar y aflojar los músculos a la vez, -esta muy cerca de aquí, en un pueblito, en La Tebaida- nos dijo, -¡¿como se llega allí?! respondimos con las pupilas dilatadas y tras saborear el nombre del pueblo… Y allá que nos fuimos. Pero no iba a ser tan fácil llegar, porque La Tebaida esta lleno de lugares que se llaman El Edén, el conductor del autobus nos dejo en mitad de la nada frente a una urbanización llamada El Edén, de allí nos indicaron a un hotel que se llama El Edén pero que no es tropical, y finalmente unas mujeres que salían del trabajo nos acercaron en su Renault 4 al verdadero Edén, pasando antes por un aeropuerto también llamado El Edén. No es fácil encontrar el paraíso. Por cierto, el hotel de Bogotá se llamaba El Dorado, todo encaja.

DSCN7191

Buscábamos un lugar excepcional y acabamos en un lugar cualquiera, en La Tebaida, eso si, un lugar real, la Colombia real, y nos gusto. Además las fotos no nos engañaron, el hotelillo donde recalamos estaba muy bien, tenía una ducha con un potente chorro de agua caliente, y había tele por cable y todo. En La Tebaida completamos la cura de relax y fue un excelente punto desde donde visitar la zona. La Tebaida no tiene nada monumental, todo fue arrasado por el terremoto de 1999, tras aquello las casas son de un piso y las iglesias auténticos bunkers con torres menudas. Durante los días que pasamos en La Tebaida visitamos Armenia, a donde íbamos de paseo y a comer helados de salpicón (tutifruti), y Salento, un precioso pueblo entre montañas, era lo que más se parecía a lo que buscábamos en un principio, pero es de mentirijillas, preferimos nuestro auténtico Edén de Tebaida. Y también visitamos un bonito jardín botánico con un mariposario que nos encanto, también tenía un observatorio de aves y un robotario-insectario. Ah! durante esos días me dio un ataque fuerte de rinitis que me dejo abatido, y también comprobé definitivamente la inbatibilidad de Roberta jugando al chinchón, he creado un monstruo.

DSCN7097

Salento.

DSCN7098

Más Salento. Foto-Roberta

DSCN7145

En el mariposario. Mariposas buho. Foto-Roberta

DSCN7109

RSCN7152

Foto-Roberta

RSCN7220

Y del Edén Tropical de Tebaida nos fuimos a Popayán, “la ciudad blanca de Colombia”, era una perfecta escala camino de la frontera ecuatoriana, y un bonito pueblo donde celebramos el cumpleaños de Roberta, sí sí, la Roberta cumplía años el 7 de agosto, así que a parte de disfrutar de los paseos por la blanca ciudad de Popayán hubo tiempo para soplar las velas…

DSCN7244

El pastel estaba incomible, en teoría era una tarta de frutas pero en el paladar era un cartón intragable, le dimos dos cucharazos y visto el gusto decidimos pedirle un recipiente a la camarera para llevarnos la tarta a casa, no llego a casa. La hemos otorgado el titulo de “peor comida de todo el viaje”. Que se le va a hacer, eso si, nos reímos un rato y Roberta pudo pedir su deseo.

DSCN7252

DSCN7208

La cumpleañera posando para la ocasión.

Y de Popayán a la frontera ecuatoriana tras muchas horas de autobús. Cruzamos la frontera y decidimos dormir en Tulcán ya que si continuábamos hasta Quito llegaríamos muy de noche y no era plan. De Tulcán solo recuerdo que cenamos en un chino. A la mañana siguiente continuamos hasta Quito, traspasando la línea del Ecuador, y entre unos paisajes andinos preciosos, se noto el cambio geográfico y humano, entrabamos en el antiguo mundo inca, y lo indígena nuevamente aparecía en nuestro viaje, un gustazo. Los valles andinos ecuatorianos son muy bellos, son suaves, de tonos pardos y coronados por impresionantes volcanes nevados. Así que llegamos a Quito con la nariz pegada al cristal del autobús.

DSCN7346

Quito es la ciudad con mayor riqueza monumental que he encontrado hasta ahora en mi viaje americano, tiene una zona histórica enorme y repleta de bellos edificios, iglesias y plazas. Es una ciudad que te ofrece mucho. Nuestra llegada coincidió con la víspera de la fiesta nacional ecuatoriana, el 10 de agosto, día de la independencia, este año se cumplen 200 años de aquello. De hecho América entera esta celebrando o preparándose para celebrar el bicentenario de la independencia de España. Nosotros, como os decía, llegamos la víspera, la que llaman aquí “velada libertaria”, es una noche especial en la que Quito se llena de actividades culturales y fiesta, asi que aprovechamos y nos unimos a la celebración, fuimos al teatro y al cine, todo ello gratis, y no seguimos hasta más tarde porque estábamos cansadillos, muy buen ambiente.

DSCN7287

Foto-Roberta

RSCN7143

Estas niñas se dedican a limpiar zapatos por las calles de Quito, pero ahora estan descansando mientras se comen un helado. Una estampa lamentablemente muy habitual en América Latina.

A parte del paseo y del vagabundeo por la ciudad un día nos animamos a subir al famoso teleférico de Quito. Sube hasta una cumbre cercana, y la vista desde allá arriba era espectacular, se veía la enormidad de Quito alargándose por el valle y trepando por los cerros cercanos, y más atrás las montañas andinas, y los volcanes nevados: el Cayambe, el Antisana y el espectacular Cotopaxi, todos ellos por encima de los 5700m de altura. Hacia mucho frio allá arriba, asi que bajamos raudos y veloces y nos fuimos a tomar un canelazo calentito a la bonita zona de La Ronda, esta bebida nos tiene enganchados desde Bogotá, es un brebaje caliente compuesto por aguardiente, canela y más especies que te deja el cuerpo arreglado en segundos.

DSCN7341

Abajo Quito, al fondo el Cotopaxi

DSCN7343

RSCN7357

El Cotopaxi.

El otro día, paseando las calles del Quito antiguo me adentre en la tienda de una curandera, estaba llena de plantas medicinales y mil cachivaches, ella, la curandera, me miraba sonriente mientras hacia equilibrios recostada entre dos sillas, era vieja y tenia la dentadura bastante incompleta, -siéntese- me dijo, -no gracias, prefiero estar de pie- le respondí, -¿¡no esta cansado!?- me respondió entre carcajadas dejándome ver mejor su boca mellada, yo flipaba, no entendia, y al momento mi atención se centro en la pequeña televisión que ella estaba viendo, -es la toma de posesión del Presidente Correa- comento. A pocos metros de donde estábamos se estaba celebrando la cumbre de Unasur, reunía a casi todos los presidentes sudamericanos, una cumbre donde el asunto protagonista era la instalación de las bases de EEUU en Colombia, toda una amenaza para la región, a Obama se le empieza a ver el plumero. Recuerdo que el político que hablaba en ese momento empezó a citar un texto de  Galeano en donde hablaba del concepto de utopía y de como esta nos ayuda a caminar. Yo seguía de pie en la tienda y miraba absorto. De repente la vieja mellada me dijo – ¿es usted caminante del mundo?-, yo me quede mirándola y flipando, la sonreí y la respondí – algo así-, – y esta cansado, ¿verdad?- me dijo, -si, algo- volví a responder mientras seguía sonriéndola. En ese momento comenzó a meterme una perolata de que si la vida es tal y cual y pascual, y dejo de interesarme, la corte como pude y salí de la tienda. Ha sido uno de esos encuentros mágicos del viaje, del camino. Y sí, como os decía en entradas anteriores, ya ando cansadillo de dar tantos tumbos por esos mundos de diox, aunque también tengo muchas ganas de disfrutar de lo que me queda de viaje. Contradictorio pero muy lógico. Y como os conté en entradas anteriores el viaje ya no es sine die, y ahora lo es aun menos, ya he comprado el billete de vuelta a Madrid, el 24 de octubre saldré de Buenos Aires rumbo a casa. Llego un domingo, ya le he dicho a mi madre que me haga cocido. El futuro inmediato se ha concretado, la siguiente flecha amarilla esta a la vista. Debido a una serie de factores, y al hecho de que con los estragos de la gripe en Argentina los vuelos están muy baratos, y después de mucho meditar, me he lanzado a comprar el billete de vuelta, y poner fecha final a este Mi Gran Viaje. Ya me esta dando pena.

DSCN7240

Foto-Roberta

Y siguiendo con el viaje, ayer estuvimos en “la mitad del mundo”. Para llegar a “la mitad del mundo” hay que coger los autobuses Transhemisféricos, no es coña, se cogen en el norte de Quito y hay que llegar hasta el final de la línea. Durante este viaje fantástico el ayudante del conductor se asoma de vez en cuando y grita -¡¡a la mitad del mundo!!-, mola. El pasaje del autobús a “la mitad del mundo” no tiene nada de extraordinario, la mayoría son habitantes de Quito metidos en sus quehaceres cotidianos, de hecho ellos no van a “la mitad del mundo”, se quedan por el camino. Nosotros si que llegamos. Llegamos y fuimos rápidamente a hacernos fotos haciendo el tonto sobre la línea del Ecuador, que esta pintada en el monumento de “la mitad del mundo” que es como se llama acá a la línea del Ecuador.  Y resulta que “la mitad del mundo” esta rodeada de montes pelados y tiene una plaza de toros, y dos campos de futbol, ¿quien se lo iba a imaginar?, aunque bien pensado ¿por que no?, al fin y al cabo la mitad del mundo es un lugar cualquiera. Aunque a lo mejor no tan cualquiera, por lo visto la tribu de los Quitus, pre-incas, determinaron también aquí “la mitad del mundo”, mucho antes que la expedición francesa que en 1736 pinto la línea imaginaria del Ecuador en estos lares, los Quitus rendían culto al Inty-Ñam o Camino del Sol. Nosotros después de aburrirnos de hacer el tonto en la línea del Ecuador nos compramos unos helados y nos volvimos a Quito, en los Transhemisféricos, por supuesto.

DSCN7364

DSCN7372

DSCN7368

El caminante del mundo en la mitad del mundo. Foto-Roberta

Y hoy es nuestro último día en Quito. Roberta esta deambulando sola por la ciudad y dibujando iglesias, y yo me estoy dedicando a darle caña a la palabra y a las teclas. Mañana volveremos a coger rumbo sur por la carretera Panamericana, la cual no debéis imaginar como una flamante autopista sino como una mala carretera secundaria española, en el mejor de los casos. Hasta pronto.

DSCN7366

Foto-Roberta

(Para una información más detallada sobre transportes, alojamientos, fronteras, gastos y demás consultar la entrada Datos Prácticos del Viaje IV, julio 09)

Laos y ultimos dias en Asia

abril 24, 2009

Si en el imaginario colectico del pueblo mochilero Vietnam es famoso por sus complicaciones y malas artes, en cambio Laos es conocido por la tranquilidad, la lentitud y el buen rollo. Y es verdad, se cumplio la profecia, el topico de los backpackers. Laos es asi, es la antitesis de Vietnam en los cuentos del pueblo de la Lonely Planet, es tranquila, lenta y sonriente.

dscn5788

Una aldea laosiana cercana a la frontera vietnamita, con sus parabolicas y todo.

(No he podido meter todas las fotos que he querido, definitivamente hay un virus muy jugueton viviendo en mi camara, probablemente vietnamita.)

Despues de nuestra odisea para cruzar la frontera con Vietnam, y tras descartar hacer un trekking en el norte de Laos, decidimos buscar refugio en la tranquila y apacible Luang Prabang, la antigua capital de Laos que se mece entre el rio Mekong y el rio Nam Kham. Luang Prabang no parece una ciudad, parece un poblachon manchego en mitad de cualquier Laos; horizontal y silenciosa, aqui los conductores de vehiculos rodantes no necesitan afirmar su ego a traves del claxon, cosas del budismo, y cosa que se agradece, digo yo. Lo mas destacable de esta ciudad es su atmosfera, que es de color dorado miel con pintas de camuflaje, verde y marron como el Mekong. Para completar el coctel habria que anhadir un punhado de casas coloniales color pastel, una pizca de templos consabidos y una miaja de palacio real. Es una ciudad tonificante (hay que decirlo a lo Bumburi) donde puedes yantar “un buen pescado, que comer a tu lado” (mas Bumburi) en cualquier tenderete de cualquier callejuela llena de gatos sin cola, eso si, acompanhado todo ello con una Beerlao bien fresquita, y big one, la mejor cerveza en siete meses de viaje, sin duda.

dscn5798

El post pescado a su lado.

dscn5825

Puesto callejero muy lirico, en Luang Prabang.

Y de Luang Prabang nos fuimos a Vientiane, la actual capital de Laos. En Vientiane no hay nada que ver, nada especial, solo me llamaron la atencion los puestos de objetos de brujeria en el Talat Sao Market. Pero tuvimos suerte, nos encontramos con una ciudad en fiestas, en todo Laos se estaba celebrando el anho nuevo lunar laosiano, el Bun Pi Mai, y fue esta celebracion el principal aliciente y protagonista en nuestra corta pero divertida estancia en Vientiane. Lo que mas destaca de esta fiesta es que la gente en la calle se tira agua unos a otros, asi de sencillo, en las aceras hay grupos de gente, sobre todo jovenes, con musica, comida y cerveza (que beben con hielo, sacrilegos!) y se dedican a fiestear durante todo el dia, y durante toda una semana, y a tirar agua con mangueras, cubos y pistolas a todo lo que transita por la calle, ya sean coches, motos o peatones. Tambien hay grupos de chavales que recorren las calles en camionetas descapotables desde donde echan agua a todo el mundo. Asi que el momento culminante es cuando se encuentran los “comandos de a pie” con los “comandos sobre cuatro ruedas’, se ponen finos, pero todo ello en un ambiente de muy buen rollo y cordialidad. Nosotros al principio nos manteniamos distantes pero despues de caer en diferentes emboscadas decidimos armarnos y meternos de lleno en la fiesta, je! je! je!…

dscn3898

Ibamos por la calle armados con nuestras pistolas de agua fosforitas recien compradas y mojando a todos, y como diria el Makinavaja o el Popi – Semos peligrosos! y esto va  a ser una matanza etnica del cagalse!! -. La gente fue encantadora, nos invitaron a comer y beber, eso si, antes te mojaban entero, pero un placer, tuvimos por primera vez la sensacion de contacto real con la gente del lugar, asi que nos entregamos en cuerpo y alma a la fiesta y al buen rollo, una maravilla.

dscn3884

Foto>Roberta

dscn3895

En plena emboscada. Foto>Roberta

dscn3885

Aqui no se salva nadie. Foto>Roberta

dscn5882

Llegados a este punto, es necesario preguntarse por que los asiaticos hacen siempre el signo de la victoria cuando les hacen una foto. Si alguien lo sabe por favor que me lo diga.

dscn5880

A mi ej ke se me recalienta el tema y tal, que pasa!!?. Un crack.

dscn5878

Que gente mas maja. Foto>Roberta

Desde Vientiane pillamos un superbus nocturno (desde fuera parecia la nave espacial de ET) que nos llevo a Pakse, y de Pakse nos fuimos a la famosa zona de “las 4000 islas del Mekong”, en Si Phan Don, al sur de Laos, y mas concretamente a la pequenha isla de Don Det. “Las 4000 islas” son famosas por su tranquilidad y exuberancia, y tienen bungalos (con hamacas!!) baratos y muy cucos al borde del Mekong, nuestra idea era descansar alli unos dias antes de volver a Bangkok. El problema fue que hizo muchisimo calor, demasiado, asi que el descanso se vio limitado por la temperatura, pero aun asi estuvo muy bien. Don Det es un lugar muy especial donde abusamos de la hamaca, a pesar de los sudores, y de las Beerlao fresquitas, benditas sean. Uno de los dias nos dimos un giro en bici por toda la isla pero la mayor parte del tiempo lo pasamos de tranqui en el bungalo, teniamos una vista genial del rio y los atardeceres eran espectaculares, a nivel cromatico han sido los atardeceres (dicese tramonti en la lengua de Dante) mas espectaculares de lo que llevo de viaje. De camino a Don Det nos reencontramos con Tere y Eusebi, asi que fuimos buenos vecinos de bungalo y ademas celebramos el cumple de Eusebi, 61 anhazos, hubo cena de cumpleanhos con ‘tarta” y todo, donde cayeron chupitos de Lao Lao (aguardiente laosiano) y las consiguientes Beerlao; a mi me toco trapichear previamente para que las ladies se fumaran un “cigarrito de la risa a las finas hierbas” durante la cena, aunque mas que risas les provoco silencio ja! ja! ja!… blancas como la pared se quedaron.

Para una información más detallada sobre visados, transportes, alojamientos y demás consultar la entrada Datos Prácticos del Viaje II (Indochina), febrero 09.

dscn5961

Atardecer en el Mekong. Foto>Roberta

dscn5998

El cumple de Eusebi. Foto>El camarero

Y volvimos a Bangkok. Viaje circular y circulo que se abre de nuevo. Bangkok se ha convertido en un eje del viaje asiatico. Ha sido la sala de espera a Birmania, a Roberta y al viaje con Roberta, y ahora es la sala de espera para el gran salto en mi gran viaje, un salto de rana por el Pacifico que me llevara a Taiwan, Los Angeles y finalmente a Mexico DF. Y Bangkok tambien ha sido el lugar de la despedida con Roberta, hace un par de dias que se marcho de vuelta a Roma. Hemos estado muy a gusto viajando juntos durante estas seis semanas, aunque me ha tenido que soportar de vez en cuando porque no es facil viajar con alguien que lleva tantos meses viajando solo, y si encima soy yo peor, soy muy cabezon y mandon. Simplemente ha sido perfecto. Ciao Roberta! nos vemos en el camino entre Roma y Madrid, el mismo que pasa por Mansilla de Mulas.

dscn5842

By Roberta> He sonhado un buda tumbado que me miraba con ojos entrecerrados; he sonhado perderme entre perfiles de piedra con rostros desconocidos; he sonhado sonrisas y miradas de ninhos y juegos de agua con antiguas marionetas… y ademas he sonhado calles y rincones en la noche, que chirriababan bajo la luz de cien faroles; he sonhado mercados de dia llenos de cestas y colores… y voces. He sonhado un dragon volante que me llevaba entre islas de bruma… y yo era la bruma… me disipaba por campos de arroz. He sonhado un rio largo y silencioso que fluia entre orillas de seda… donde mujeres cansadas comian comida de mil perfumes. He sonhado fiestas en la calle llenas de gente muy alegre y con el suelo mojado de agua y cerveza. He sonhado un pequenho oasis de luz y silencio… donde los rayos del Sol mueren despacio en un lugar que se llama Mekong. He sonhado anoche… sin tierra debajo de mi, y sin moverme. Ahora, despierta, pienso que me gustaria volver a dormir… y de nuevo sonhar lugares y paisajes, con gente con rastros en la caras, con calles y ruidos, con amaneceres y nuevos atardeceres, con comidas y sabores… y arboles raros y lagartijas por todos los lados…”Quissà se era sonno e sogno non era…”.

dscn3713

Foto>Roberta

Asi que he vuelto a mi soledad previa. Pero esta vez va a ser una soledad diferente, porque el viaje va a ser diferente, ha cambiado. Cuando sales de viaje tienes una idea sobre el viaje y tus motivaciones para realizarlo, es el viaje consciente, el inicial. Pero tambien esta el viaje oculto, las motivaciones inconscientes del viaje, llevandolo al extremo se podria decir que se viaja para saber por que viajas?, al partir no conoces tus razones inconscientes pero ya van contigo, van apareciendo durante el viaje, poco a poco, un poco en una hoguera nocturna de Kudle Beach, otro poco en un largo viaje en tren por India… El camino te acaba dando lo que necesitas y no lo que buscas, cosas de flechas amarillas. Y afortunadamente encontre lo que necesitaba y tambien lo que buscaba, eran flechas amarillas paralelas que no se conocian.

Sali buscando conscientemente cumplir un suenho de toda la vida, viajar durante largo tiempo y solo, hacia Oriente. Buscaba conocer nuevos lugares y paises, conocer las maravillas que esconde nuestro planeta, y sobre todo aprender, de mi y del entorno. Tambien buscaba la deriva, dejarme llevar, sin rumbo pero con brujula, esto me atraia mucho, un cierto deseo de abandono… Y despues vino el viaje oculto y me fue diciendo cosas al oido, y me dijo que buscaba soledad, que la necesitaba, para experimentarla integramente y para tener tiempo para mi, que necesitaba distancia, salir de mi tierra, de Madrid, y separarme de mi gente para mirar todo con perspectiva. Como un cohete que busca salir de la gravedad del planeta Madrid para poder elegir. Quizas el objetivo de este viaje sea elegir Madrid, quizas. El viaje por Asia ha sido por lo tanto un viaje marcado por la soledad, por la deriva subjetiva, por la introspeccion, Asia es perfecta para eso, sobre todo la India.

dscn33181

Foto>Roberta

En Myanmar hice la primera evaluacion del viaje, lo necesitaba, fue el primer mirador sobre el viaje. Y llegue a la conclusion de que me habia llenado de soledad, mi copa estaba llena, de que no queria mas, al menos no la misma, ahora tocaba otra cosa. Y tambien me di cuenta de que no queria mas deriva subjetiva, ya era suficiente. Asi pues el viaje ha mutado, mis motivaciones han cambiado, y tambien mis objetivos. Mis planes sobre viajar a America y recorrerla de Norte a Sur siguen intactos, pero quiero viajar distinto, mas abierto y objetivo, quiero mezcla y rumbos conscientes, y America es perfecto para esto, sobre todo porque hablan mi lengua y por su situacion actual. Si antes era un viaje intimo ahora va a ser colectivo, social, hacia fuera. Sudamerica  es ahora mismo un autentico laboratorio politico y social del mas inmediato futuro mundial, al menos hasta que Europa despierte cuando traspase su linea roja, nuestra linea roja, el cambio mundial que vivimos y que solo acaba de empezar en America esta mas adelantado, mas acentuado. Y yo quiero conocerlo de primera mano, comprenderlo. Quiero recorrer el continente de arriba a abajo como si fuera un escaner, un escaner social, economico y politico. Aprendiendo, y aprehendiendo, al maximo de todas las experiencias, contextos y dinamicas que se estan desarrollado en el continente, buscando certezas y conclusiones, y el blog va a ser el reflejo de todo ello. Asi pues, el viaje se curva enormemente y cruza el Pacifico, dobla la esquina y se planta en America, golpe de timon, salto mortal, pirueta y cambio radical de cultura. El viaje se refunda y se reinventa, se forja de nuevo…

30003417501

Y me da por pensar que entro por el Camino de Santiago en Castilla, bajando por los Montes de Oca. Y llego a geografias amigas, con nombres de mi tierra, de mi lengua…Y miro lejos y veo una ciudad en el Cono Sur que se llama Santiago, y unas gentes que nos llaman gallegos, y un Finisterre colosal, La Tierra del Fuego, y un nombre sugerente Ushuaia… Pero aun falta mucho para esto, acabamos de entrar en Castilla, en el corazon del viaje, y todo puede cambiar, afortunadamente.

Manhana al mediodia cojo el vuelo a Mexico. Mi primer objetivo es Colima, en la costa del Pacifico, alli okupare durante algunos dias la casa de Alex, un buen amigo de los Lavapieses que esta trabajando por esos lares. No sabe lo que se le viene encima. Ya os contare.